«Va lentísimo» es, de lejos, lo que más escuchamos al teléfono. La buena noticia es que casi siempre tiene solución, y muchas veces sin comprar un equipo nuevo. Estas son las causas más habituales, de la más frecuente a la menos.
1. Sigue teniendo un disco duro mecánico
Es la causa número uno. Si tu ordenador tiene más de 5-6 años, probablemente lleve un disco duro de los de toda la vida (HDD). Cambiarlo por un SSD es la mejora con más impacto que existe: el arranque pasa de minutos a segundos y todo responde al instante. Y mantenemos tus datos y programas.
2. Poca memoria RAM
Con 4 GB hoy en día un navegador con varias pestañas ya ahoga al equipo. 8 GB es lo mínimo razonable y 16 GB lo cómodo. En muchos equipos se amplía en minutos.
3. Demasiados programas al arrancar
Cada programa que se abre solo al encender resta recursos. En Windows: Ctrl + Mayús + Esc → pestaña Aplicaciones de arranque → desactiva lo que no necesites (sin miedo con lo que reconozcas: Spotify, Teams, lanzadores de juegos…).
4. Malware o programas basura
Barras de herramientas, «optimizadores» milagrosos, mineros de criptomonedas… Si ves anuncios raros, el navegador cambia solo de página de inicio o el ventilador no para, sospecha. Pasa un análisis completo con Windows Defender y desinstala lo que no recuerdes haber instalado.
5. El disco está lleno
Con menos del 10-15 % libre, el sistema se resiente. Vacía Descargas, la papelera y usa Liberador de espacio en disco (o Configuración → Sistema → Almacenamiento).
6. Se calienta demasiado
El polvo tapona disipadores y ventiladores; el procesador se protege bajando su velocidad. Si el portátil quema o el ventilador suena como un avión, necesita limpieza interna y pasta térmica nueva. Esto mejor dejarlo en manos de un técnico.
7. Windows dañado o desactualizado
Años de actualizaciones, instalaciones y desinstalaciones pasan factura. A veces lo más rápido y limpio es una instalación nueva del sistema, con copia previa de tus datos. Y si sigues con Windows 10, lee esto: qué hacer tras el fin de Windows 10.
¿Cuándo merece la pena llevarlo al técnico?
Si has probado lo anterior y sigue igual, si oyes ruidos raros en el disco o si no te apetece pelearte con ello. Un SSD + limpieza + revisión suele costar una fracción de un equipo nuevo y le da años de vida. No mates un ordenador que se puede salvar.
Si el equipo arranca, te ayudamos por soporte remoto; si no, reserva tu cita en el taller.